El peligro de la simplificación frente al suicidio de un jubilado

La semana pasada fue noticia la muerte a causa de suicidio de un jubilado en una oficina del ANSES de Mar del Plata.

 

Ver informe.

 

El hecho tuvo mucha repercusión en los medios solamente por la espectacularidad de las circunstancias que rodearon a la muerte. En efecto, al menos otros 400 jubilados mueren año tras año a causa de suicidio sin recibir ninguna mención por parte de la prensa.

 

Pero lo peligroso no es que se hable sobre el suicidio, aunque sólo sea en estos casos más notorios, sino lo que se dice y cómo se lo dice. Tanto los propios medios como la justicia y algunas agrupaciones políticas se lanzaron a dar explicaciones sobre las supuestas “causas” del suicidio.

 

Desde la epidemiología nos dicen que hablar de “causas” de un suicidio no solo es falaz porque el suicidio es un fenómeno complejo y multicausal, que no responde a un esquema de causa y efecto, sino que además puede aumentar el riesgo para otras personas que pudieran encontrar similitudes con sus situaciones personales hallando en el hecho justificación o “permiso” para sus propios pensamientos suicidas.

 

Sería más correcto hablar de factores de riesgo. La diferencia entre una causa y un factor de riesgo es que la causa es motivo suficiente para que el hecho suceda, en cambio un factor de riesgo sólo aumenta la probabilidad. Si hablamos por ejemplo de la soledad o la pérdida reciente de seres queridos, aun reconociéndolos como factores de riesgo deberíamos señalar que en la gran mayoría de los casos las personas encuentran formas de enfrentar su soledad o transitar el duelo por la pérdida de seres queridos sin recurrir a pensamientos suicidas.

 

Desde el punto de vista de la comunicación es preferible incluso evitar en lo posible mencionar los factores de riesgo y comunicar lo mismo pero desde el lado de los factores protectores. Podríamos decir entonces que una actitud más positiva y flexible frente a los cambios y las pérdidas que la vida nos depara en la tercera edad podría ayudar a personas en situaciones similares a enfrentar los desafíos de esta etapa de la vida sin recurrir a la ideación suicida.

 

Y, por supuesto, nunca olvidar mencionar los recursos de asistencia online, como nuestra línea de prevención del suicidio 135 , que tan útiles pueden resultar en los casos de identificación.

 

Vea también:

 

Todos podemos prevenir un suicidio

 

Orientación para familiares y amigos de personas con ideación suicida

 

Las opiniones vertidas en estas notas no necesariamente reflejan posturas oficiales del Centro de Asistencia al Suicida y se publican bajo exclusiva responsabilidad de sus autor.

 

 

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Línea de prevención del suicidio: 135 (linea gratuita)

(011)5275-1135 desde todo el país

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